La gente desaparece cuando muere, todo se va...
la risa, la voz, el calor de su aliento, la carne y finalmente los huesos, y todo recuerdo vivo de esta termina, es algo terrible pero natural al mismo tiempo.
Sin embargo hay individuos que se salvan de esa aniquilación, pues siguen existiendo en los libros que escribieron, es algo maravilloso, ya que así podemos volver a descubrirlos, su humor, el tono de su voz, su estado de ánimo, y a través de su palabra escrita pueden enojarnos o alegrarnos, pueden consolarnos, desconcertarnos y hasta cambiarnos, y todo eso y más pese a estar muertos. Todo esto me parece una suerte de magia.

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